Lisboa, un hervidero de merengues y colchoneros
Bares a tope, revendedores de entradas y puestos
improvisados de productos con los escudos del Real Madrid y el Atlético
de Madrid, convierten hoy el centro de Lisboa en un hervidero de
merengues y colchoneros que siguen llegando a la capital lusa para la
final de la Liga de Campeones.
Las autoridades portuguesas cifran
en hasta 120.000 los aficionados que está previsto lleguen a Lisboa, más
de la mitad sin entrada, y algunos cientos considerados de "riesgo" por
la Policía de Seguridad Pública (PSP).
Muchos se concentran ya en las "fan zone" de los dos equipos y en las
céntricas plazas de la ciudad, donde los bares y restaurantes han
reforzado horarios, personal y reservas de alimentos y bebidas.
Los lisboetas hablan de la "invasión española" y se frotan las manos
por la avalancha de potenciales consumidores que se espera generen unos
ingresos de 46 millones de euros en la ciudad.
Los 1.000 euros por persona y día que se prevé que desembolse cada
aficionado que vaya al estadio de la Luz más el consumo de las decenas
de miles que permanecerán en Lisboa, pero fuera del coliseo, darán un
impulso a la economía local.
Los cerveceros portugueses esperan, por ejemplo, aumentar sus ventas
más de un 15 % este fin de semana y los hoteles de Lisboa, en algunos
casos, han más que triplicado el precio de sus habitaciones.
Las terrazas también están haciendo su particular "agosto" ante el
buen tiempo que está haciendo en la ciudad y que, según las previsiones
meteorológicas, continuará en las próximas horas.
Se prevé viento moderado, ausencia de precipitaciones y tiempo un
poco más fresco de lo habitual para mayo, según el meteorólogo Bruno
Café, del Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPAM), quien
explicó a EFE que las previsiones para este sábado son benévolas tanto
para la práctica del fútbol como para el turismo.
El cielo estará "poco nublado" y "en la zona de Lisboa no se prevé
precipitación (...). Habrá un aumento de viento en el litoral (Cabo
Espichel), pero no tendrá influencia en Lisboa", comentó.
El meteorólogo reconoció, no obstante, que las temperaturas esperadas
-máxima 18 y mínima 10- son más frías que lo habitual para el mes de
mayo en la capital lusa.
Aunque sea una ciudad con buenas infraestructuras de transporte y
haya albergado acontecimientos exigentes (Cumbre de la OTAN a finales
del 2010), las autoridades locales están en alerta.
Sólo para controlar el viaje de aficionados por carretera y en tren,
Lisboa ha movilizado a más de 600 agentes de la Guardia Nacional
Republicana (GNR, cuerpo militar equivalente a la Guardia Civil
española).
En total, el dispositivo policial supera el millar de efectivos,
aunque, si fuese necesario, podrá alcanzar los 5.000 en un caso de
extrema gravedad.

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