Fin a la obsesión por la 'Décima'
El Real Madrid dio por finalizada en el estadio
de la Luz lisboeta la obsesión por la 'Décima' tras doce años de
disgustos en Liga de Campeones, una perdida de prestigio que se recuperó
con José Mourinho y se culminó con Carlo Ancelotti, el técnico más
laureado de la competición.
Pasaron 32 años desde que se cerró la
etapa más gloriosa madridista con la sexta Copa de Europa hasta que
Pedja Mijatovic se convirtió en el héroe de la 'Séptima' con su gol al
Juventus en Amsterdam. La espera hasta la 'Décima' ha sido menor, doce
años, pero la obsesión por el título ha marcado el camino entre los
éxitos.
Como reconoce Iker Casillas ahora se aprecia realmente lo que
significa conseguir una 'Champions', el verdadero valor que tiene el
título. Sus dos primeras llegaron en una etapa en la que el Real Madrid
se acostumbró a ganar. Tanto que desde la exhibición ante el Valencia en
la 'Octava' y el triunfo ante el Bayer Leverkusen en la 'Novena', la
'Décima' pasó a ser obligación para el club más laureado de la
competición.
Sin embargo, en el torneo más especial para el madridismo, su equipo
cayó en una dinámica negativa que se inició tras prescindir de Vicente
del Bosque. El cambio de línea en el perfil técnico por el que apostó
Florentino Pérez no dio resultado y tras caer en sus últimas semifinales
ante el Juventus, con Carlos Queiroz comenzó una perdida progresiva de
prestigio.
Desde esos cuartos de final extraños ante el Mónaco, con un gol
ovacionado de Fernando Morientes para el rival, el día de los atentados
en Madrid que luego costó la eliminación en la vuelta, hasta el triunfo
de Lisboa han pasado doce años, diez entrenadores y capítulos
sonrojantes.
Seis años se atascó el Real Madrid en la barrera de octavos de final.
Juventus, Arsenal, Bayern Múnich, Roma, Liverpool y Olympique de Lyon
iban cediéndose el testigo de verdugos, lastrando proyectos millonarios
que no encontraban el objetivo deseado. Alejado de su verdadera imagen
en Europa, Florentino Pérez decidió apostar por José Mourinho. Arriesgar
la imagen del club a un técnico aliado a la polémica pero que aseguraba
títulos.
No lo hizo en competición europea para el Real Madrid pero sí le
condujo a una reconstrucción y una recuperación de la autoestima
perdida. Con el técnico portugués se pusieron las bases de la 'Décima'
en tres años de semifinales. El primero lo frenó el Barcelona, el
segundo una maldita tanda de penaltis contra el Bayern y el último
intento un nuevo capítulo de la 'maldición alemana' ante el Borussia
Dortmund.
No existió para Carlo Ancelotti, antiguo deseo de Florentino Pérez,
que en su primer intento ha devuelto la gloria para el madridismo. Tras
una fase de grupos inmaculada, con récord goleador y un solo empate
cedido en la visita a Delle Alpi, el camino a la final sería un examen
para romper con maleficios históricos.
Primero destrozó el mito alemán para vapulear al Schalke en su
estadio en octavos (1-6) en una de las mayores goleadas de la
competición en eliminatoria. En octavos llegó la dosis necesaria de
sufrimiento en todo camino de un equipo al título. Tras la goleada al
Dortmund en el Santiago Bernabéu (3-0), tocó sufrir en la vuelta en su
peor partido del torneo (2-0).
Y llegó el esperado duelo ante el vigente campeón. El pulso de
estilos con Pep Guardiola en unas semifinales en las que el primer
triunfo de la historia en el Allianz Arena (0-4) fue la reivindicación
máxima de una forma de entender el fútbol y la mejor manera de plasmar
la ambición por el éxito.
La final ganada al Atlético de Madrid pone fin a una obsesión, calma
las aguas de un Real Madrid que ha vivido su temporada más gloriosa de
la última década. Un doblete con Copa del Rey y Liga de Campeones que
antecede a una temporada por venir en la que buscará récord de títulos
con seis por conseguir en un camino dirigido con Ancelotti al mando.

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